25.11.11
Proteak: árboles que cotizan en la BMV
21.11.11
Nuevos aires para Herdez
Extracto del texto publicado originalmente en la revista Expansión.
5.9.11
Malos empleos en buenas empresas

Ya todos nos enteramos del nuevo escándalo en el mundo de la RSE: la conocida firma textil española Zara compró prendas fabricadas por inmigrantes bolivianos y peruanos sometidos a condiciones de trabajo similares a la esclavitud.
El caso fue revelado por un grupo de periodistas que acompañaron a fiscales del Ministerio de Trabajo de Brasil que liberó a 15 personas que trabajaban en condiciones degradantes en dos talleres clandestinos de Sao Paulo y que fabricaban ropa para la empresa AHA, suministradora de Zara. La controversia es clara: una empresa que reporta sus acciones de responsabilidad social y sustentabilidad, se ve involucrada en un escándalo de explotación laboral.
¿Cuál fue la respuesta de Zara? El grupo español Inditex, propietario de la marca, negó cualquier responsabilidad en las irregularidades y básicamente, le echó la culpa a su proveedor, ya que violó el Código de Conducta para Fabricantes. Sin embargo, las autoridades brasileñas consideran que a pesar de ello, la empresa Zara tiene la obligación de conocer a ciencia cierta cómo se están produciendo sus prendas.
El caso de Zara no es único en tu tipo, otras firmas de diversos sectores se han visto envueltas en escándalos similares, sin embargo, lo que hace la diferencia es la forma en la que se enfrenta el escándalo.
Por ejemplo, Apple encontró en la auditoría anual que realiza en todos sus centros de producción, que tres fábricas de componentes en Asia usaban mano de obra infantil. En este caso, la misma empresa descubrió la situación, la expuso a la opinión pública y tomó medidas estrictas con los proveedores.
La realidad, es que casi todas las grandes empresas subcontratan proveedores y es difícil corroborar que todos cumplen las normas laborales. Sin embargo, como explica Oxfam en su estudio “Moda que aprieta”, las empresas tienen la obligación de garantizar los derechos laborales en toda la cadena de valor como un primer paso para ser auténticamente empresas socialmente responsables, es decir, que la responsabilidad social empieza desde adentro, siendo responsables con quienes hacen posible que la empresa exista.
30.8.11
Inversión de impacto, rentabilidad financiera y social
(Extracto del texto publicado originalmente en El Economista)
Era el año 2007 cuando Álvaro Rodríguez Arregui dejó su puesto como Director de Finanzas de Vitro, e inspirado por la mezcla de negocio y desarrollo social que encontraba en las microfinancieras fundó Ignia, el primer fondo de inversión de impacto en América Latina.
La inversión de impacto, también conocida como inversión social, consiste en colocar capital en empresas que generan beneficios sociales o ambientales y que además son rentables financieramente.
En años recientes, el tema ha migrado de la periferia de los activistas a la base de las instituciones financieras y, de acuerdo con datos del Aspen Network of Development Entrepreneurs (ANDE), con base en Washington D.C., los fondos de este tipo en el mundo ya suman más de 220. Randall Kempner, director ejecutivo de ANDE, interpreta el surgimiento de la inversión de impacto como una reacción a los resultados poco satisfactorios del modelo tradicional de desarrollo.
Los mecanismos de inversión en el mercado social no son radicalmente diferentes a los puramente comerciales. De acuerdo con Erik Wallsten, director de Adobe Capital, “un fondo tradicional busca maximizar el retorno, mientras que un fondo de inversión de impacto busca un balance: generar una buena ganancia para los inversionistas y apoyar aquellos sectores que generan un beneficio social o ambiental”.
A finales de 2010, JP Morgan y la Fundación Rockefeller publicaron el reporte Impact Investments: An Emerging Asset Class en el cual evaluaron el potencial de cinco sectores: vivienda asequible urbana, acceso rural a agua potable, salud materna, educación primaria y microfinanzas. El documento estima una oportunidad de inversión de entre 400 mil millones y 1 billón de dólares, con ganancias potenciales que van de los 183 mil millones a los 667 mil millones de dólares durante la próxima década, considerando únicamente los cinco segmentos de mercado estudiados.
Por su parte, estudios de Monitor Institute, organización pionera en la investigación de este sector, arrojan que en Estados Unidos ya se han invertido al menos 26 millones de dólares, con una tasa compuesta de crecimiento anual de 22% entre 2001 y 2007.
Para leer el texto completo da click aquí.
17.8.11
Lo bueno, lo malo y lo feo… de las microfinanzas
La industria de las microfinanzas empezó plagada de escépticos que dudaban que la población de bajos ingresos fuera capaz de pagar sus deudas. Tiempo después, el premio Nobel de la Paz que se otorgó a Muhammad Yunus puso el tema sobre la mesa de empresarios, filántropos y estudiosos del desarrollo. En tiempos más recientes se ha empezado a cuestionar seriamente el impacto real de estas instituciones financieras en el desarrollo social.
El nacimiento formal de las microfinanzas se debe a Muhammad Yunus, quien cuando era profesor de economía una universidad en Bangladesh, descubrió la desatendida demanda de créditos bancarios entre la población de bajos ingresos.
Sin embargo, la banca comercial no estaba dispuesta a prestar a grupos de bajos ingresos, así que realizó algunos préstamos con dinero de su propia bolsa. Al observar que prácticamente todas las personas a quienes había prestado le habían pagado a tiempo decidió fundar el Grameen Bank, también conocido como el banco de los pobres. Actualmente, el Grameen Bank atiende a 5 millones de clientes, la mayoría mujeres, y tiene más de 2,000 sucursales.
En los últimos años el desarrollo de las microfinanzas en América Latina ha sido extraordinario, a tal grado que las instituciones de la región cuentan con cerca de seis millones de clientes. Este crecimiento ha sido el resultado de la entrada de los bancos tradicionales al negocio y de la transformación de ONGs (Organizaciones No Gubernamentales) en entidades financieras formales.
Justamente ese es el caso de la mexicana Compartamos Banco, que dio sus primeros dos créditos como ONG en 1990. En el año 2000 se convirtió en una sociedad financiera de objeto limitado, mejor conocida como Sofol; en 2006 se convirtió en banco y un año después entró a la Bolsa Mexicana de Valores.
Sin embargo, las instituciones microfinancieras han sido criticadas incluso por Muhamad Yunnus, el creador del Grameen Bank, quien considera que en muchas ocasiones se abusa en las tasas de interés. El profesor Yunus prácticamente calificó de “tiburones financieros” a instituciones micofinancieras que, citándolo textualmente, estaban “abusando de los pobres”.
Las microfinancieras obtienen el dinero de la banca de desarrollo a una tasa de interés de 12 por ciento y en algunas instituciones en México lo prestan con un interés de hasta 80 por ciento. Eso explica que en los últimos seis años el número de empresas involucradas en el negocio haya pasado de 10 a más de 150, tan solo en el país. Las instituciones microfinancieras en México ya atienden a poco más de un millón y medio de personas y el monto del crédito que otorgan es en promedio de unos 7,000 pesos.
Otra crítica común que se realiza a este negocio es que en una sociedad con una pobre cultura de finanzas personales, las microfinancieras pueden llevar a la gente a endeudarse de por vida. Es famoso el caso de una mujer en Nicaragua que tenía un pequeño negocio para el cual estuvo pidiendo diversos microcréditos, y al final quedó debiéndole a 19 microfinancieras. La realidad es que el endeudamiento puede hacer mucho más vulnerables a quienes menos tienen ya que los programas de microcrédito no hacen nada por cambiar las condiciones estructurales que crean la pobreza.
Por ello, la gran pregunta sería qué hacer para que las microfinancieras sean efectivas en la promoción del desarrollo. Sin duda, es importante empezar por impulsar la capacidad emprendedora de quienes piden un préstamo para un negocio. Otra propuesta es considerar la fusión de instituciones microfinancieras para hacer frente a los altos costos operativos.
De este tema opinamos la semana pasada en la sección Controversia Responsable del programa Rumbo Responsable que se transmite todos los miércoles en NoticiasMVS-102.5FM de 10:00 a 11:00 pm.
¿Cuál fue nuestra reflexión final en esa ocasión? Concluimos que quizá la clave para lograr que el impacto de las microfinancieras en la población sea más positivo que negativo sea recordar que ofrecer servicios financieros a grupos de bajos ingresos es solo una pieza del rompecabezas y no debemos ceder al sistema financiero toda la responsabilidad de erradicar la pobreza.
20.7.11
“Las grandes empresas se construyen sobre la confianza” - Tony Hayward, ex presidente ejecutivo de BP
Irónico. Uno de los catalizadores más poderosos en la evolución de la responsabilidad social empresarial se escribe con dos letras: BP.
A lo largo de la última década, British Petroleum (BP) cultivó la imagen de empresa “verde": incluso dejó de lado el nombre que usó durante casi 60 años, British Petoleoum, y promovió la percepción de ser una empresa que mejora el mundo.
Paradójicamente, en abril de 2010 la plataforma Deepwater Horizon, ubicada en el Golfo de México, explotó. El suceso, en el que murieron 11 empleados, se trata del derrame petrolífero más grande en la historia del Golfo.
Ya ha transcurrido más de un año y es posible realizar el recuento de los daños: una catástrofe ambiental difícil de remediar; pérdidas por más de 15 000 millones de euros (lo que constituye un récord para las empresas británicas), la reducción en 40% del valor de la compañía y una reputación seriamente mermada, que será difícil cambiar.
Sin duda, el suceso puso en la mira la importancia que las empresas sean buenos ciudadanos corporativos, que identifiquen y asuman su responsabilidad con el medio ambiente y la sociedad.
Por ello, publiqué en la edición de julio de la revista Alto Nivel, “Ciudadanos Corporativos”, un reporte dedicado a la Responsabilidad Social Empresarial, ya que, como lo afirma Tony Hayward, ex presidente ejecutivo de BP, “las grandes empresas se construyen sobre la confianza”.
Hace un par de años escribí para la misma publicación un reporte de RSE, en ese momento era complicado encontrar fuentes de información objetiva y datos duros de la situación en México. En esta ocasión el reto fue ponderar la información y dar prioridad a los datos más relevantes.
Así, si quieren entrarle a la polémica de definir qué es y no es la RSE, conocer acerca de su historia, de los retos que implica certificarla, las tendencias futuras y algunas de las prácticas más interesantes que realizan las empresas en México, busquen la revista Alto Nivel de julio en la tienda de los buhítos o den click aquí.
15.7.11
Cerrar la brecha digital no es garantía de desarrollo
Quienes seguimos las acciones de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) ya estamos familiarizados con iniciativas que llevan a zonas marginadas computadoras y conexión a Internet. Sin embargo, por positivo que luzca, esto no es garantía de que la tecnología efectivamente impulsará el desarrollo social. ¿Por qué?
La realidad es que en áreas rurales, así como en zonas urbanas de bajos ingresos, la gente no enfrenta únicamente una brecha tecnológica, hay también una brecha de contenidos. Es decir, que gran parte de la información que se encuentra en la red no es relevante para las necesidades reales de la población.
Ya se han documentado experiencias en todo el mundo en las cuales la gran empresa llega a una zona marginada a instalar equipos de cómputo y, a falta de una estrategia integral de RSE, la tecnología se convierte en una opción más de entretenimiento y no en una detonadora del desarrollo.
Sin embargo, hay sus valiosas excepciones. Uno de los proyectos que han acercado con mayor éxito las TICs a poblaciones de bajos ingresos es una empresa social mexicana, la Red de Innovación y Aprendizaje, mejor conocida como RIA.
Esta empresa, ya ha instalado alrededor de 30 centros de cómputo en zonas donde sus habitantes perciben ingresos menores a cuatro mil pesos, por lo que es común que muchos de sus clientes prendan por primera vez en su vida una computadora en el centro de RIA.
El modelo del negocio es muy interesante, ya que por un costo muy bajo, la gente puede tomar diversos cursos, por ejemplo, de inglés, administración de negocios, e incluso es posible realizar la preparatoria, licenciatura o maestría en línea. Otro curso que ofrece RIA, surgió como una respuesta a la alta tasa de desempleo en las zonas donde trabaja. La empresa social ofrece talleres que enseñan cómo hacer un currículum vitae, cómo buscar trabajo por Internet y consejos para lograr entrevistas laborales exitosas.
La mala noticia es que los centros de cómputo de RIA se ubican únicamente en el Estado de México, ya que fue el Gobierno de esa entidad quien aportó la inversión inicial para arrancar el proyecto.
No obstante, datos del INEGI arrojan que en Chiapas, Guerrero y Oaxaca sólo uno de cada diez hogares tiene acceso a una computadora.
Seguramente, de contar con el apoyo de inversionistas, empresas como RIA, podrían actuar como detonadores de conectividad en esas Entidades.
Y es que ya nadie puede negar que las TICs tienen un potencial enorme para impulsar el desarrollo, por lo que observarlas únicamente como agentes económicos resulta irresponsable. Afortunadamente, muchos ya han entendido que las TICs, bien empleadas, tienen el potencial de lograr que miles de personas se conviertan en protagonistas de su propio desarrollo y encuentren un empleo digno o terminen sus estudios.
Es por ello que decidí abordar este tema en la sección “Controversia Responsable” que se transmitió el miércoles 12 de junio en del programa Rumbo Responsable (NoticiasMVS-102.5FM, los miércoles de 10:00 a 11:00 pm).
Si te gustaría conocer más de otras prácticas de RSE que no obtienen los resultados esperados o que incluso, generan impactos negativos, prende tu radio el próximo miércoles o escúchanos en el sitio de Internet de MVS.
27.7.10
Ocho formas de invertir 10 mil millones de dólares

13.6.10
Inversiones millonarias, distintas motivaciones

28.5.10
Rentabilidad e impacto
Muchos aún no lo han notado, pero el tema obligado para los interesados en el vínculo entre los negocios y el desarrollo es la inversión de impacto. Pero, ¿en qué consiste?También se le llama inversión social rentable o impact investing, aunque, al igual que en muchos sectores poco consolidados, hay muchas más formas de nombrar a lo mismo.
En términos generales, consiste en colocar capital de forma activa en empresas y fondos que generan beneficios sociales o ambientales y además son rentables para el inversionista.
La inversión de impacto agrupa a aquellas operaciones financieras realizadas por fondos de inversión que colocan grandes montos en proyectos rentables con impacto social o ambiental positivo, es decir, empresas sociales.
De esta forma, se apoyan a proyectos con o sin fines de lucro y alto impacto, con volumen de transacciones millonarias y a tasas de interés o condiciones de inversión favorables para los emprendedores.
De acuerdo con la red ANDE (Aspen Network for Development Entrepreneurs ) existen ya casi 200 fondos dedicados a promover el crecimiento de pequeñas y medianas empresas naciendo en todo el mundo.
El mundo de la inversión de impacto ya está preparado para salir de su fase inicial caracterizada por la innovación y la falta de coordinación. Sin duda, en los siguientes meses observaremos la construcción de un mercado más especializado y en proceso de madurez.
Ahora la gran pregunta es si los recursos que serán suficientes para crear un mercado coherente que genere impacto entre los emprendedores sociales, los grupos vulnerables y el medio ambiente.
19.4.10
C.K. Prahalad y yo

8.4.10
Desastres naturales y paranoia

24.3.10
La franquicia social: replicar lo bien hecho

18.3.10
¿Toda iniciativa empresarial es social?

10.3.10
Las mujeres ausentes
Según Amartya Sen, premio Nóbel de Economía de 1998, faltan en el mundo 100 millones de mujeres, porque han muerto prematuramente a causa de la discriminación y violencia.Las explicaciones de este descenso son perturbadoras. Es conocido que hay negligencia hacia las niñas. Los fetos de niñas se abortan y los bebés del sexo femenino se dejan morir al nacer. En la India, la Encuesta Nacional de Salud Familiar reveló que el número de muertes de niñas de 1 a 4 años se estima en 1.5 veces más que el número de muertes entre los niños de la misma edad. Esto se debe a la relativa negligencia nutricional y médica hacia las niñas (a esta edad, el amamantamiento termina).
La pregunta es, ¿la ley puede sobre la cultura? El gobierno de la India acaba de prohibir las ecografías para las mujeres embarazadas menores de 35 años. La medida apunta a impedir que las parejas sepan el sexo del feto y aborten si es una niña, debido a que por cuestiones culturales y económicas se valoriza más la llegada de un varón.
No obstante, pese a las prohibiciones vigentes, los estudios para conocer el sexo no dejaron de ofrecerse. “Pague 500 rupias y ahórrese 50,000”, decía el slogan de una publicidad de un centro médico en el que se practicaban exámenes prenatales. El ahorro se refería al dinero de la dote que una familia deberá desembolsar en el futuro si eventualmente tiene una niña.
En la India, los varones trabajan para la familia, cuidan a sus padres y preservan el apellido. Las niñas se van y contraen matrimonio. Pero es el sistema de dote el que determina la preferencia por los varones. La práctica, aunque es ilegal, es muy usada. La familia de la novia debe pagar a la del novio el equivalente al salario de varios años de un trabajador como dote. Esta costumbre puede hacer que las familias queden endeudadas durante varios años.
El aborto por selección de sexo, sin embargo, no se limita a la India. Se ha vuelto una práctica generalizada en Asia Oriental, y en particular en Corea del Sur y en China. Es lo que Amartya Sen describe como “un sexismo de alta tecnología”.
3.2.10
Un trato: 22 palabras por cinco pesos
Hoy en particular había mucho tráfico en ese punto, así que aproveché la oportunidad para observar al niño y pensar acerca de cómo será él en un futuro y cómo será su vida en el presente. Así que cuando se acercó a mí y me pidió “un pesito” le propuse un trato. Le dije “te doy cinco pesos si me dices qué dice aquí” y le mostré la portada de un libro. Él trató de leer, pero más bien empezó a decir las letras que conocía “e… n… d…”. Después le pregunté por su edad: tiene nueve años, pero luce de seis.
Aunque no pudo leer, le dí los cinco pesos, y ya que se fue me pregunté de nuevo ¿cómo va a ser su vida en un futuro? Y sobre todo ¿qué podemos hacer hoy para contrarrestar esa clase de situaciones? Sin duda, debemos prestar más atención a la infancia más vulnerable de México, claro, dejando de lado las falsas soluciones del asistencialismo.
La próxima ocasión que veas a un niño pidiendo dinero en la calle, pregúntale si sabe leer, pregúntale su edad, y pregúntate cómo lograremos transformarlos en protagonistas de su desarrollo.
28.1.10
¿Y la RS de los medios de comunicación?
¿Cuál es la moraleja? Toda herramienta de comunicación, desde los medios formales hasta las redes sociales, tienen un poder del cual pocas veces estamos conscientes: pueden sensibilizar acerca de aquellos temas que realmente importan o, por otro lado, distraernos hacia tópicos secundarios. Desgraciadamente, esto último es bastante común en los medios mexicanos, pero lo realmente lamentable es que no lo notemos.
Por ello, la responsabilidad social de los medios de comunicación debería ser un tema común, al igual que su relevancia en el desarrollo de cualquier país. Imagina el impacto de una publicación especialmente pensada, diseñada y escrita para el creciente grupo de adultos mayores, o un sitio en Internet creado para niños indígenas, redactado en su lengua y que considere los aspectos socioculturales que viven.
La invitación es la siguiente: seamos críticos acerca del papel de los medios y exijamos que sean responsables en su operación, en la información que difunden y en cómo la comunican.
14.1.10
Antes del terremoto ¿qué sabías de Haití?
¿Y por qué Haití debió de haber estado más presente? La respuesta es simple: es el país más pobre de América.
Toda la atención que se ha brindado a la catástrofe que se presenta en Haití es totalmente justificada, y es además, un claro reflejo de cómo en México y en otros países de América Latina vivimos la Responsabilidad Social: prendemos el radar ante la catástrofe y la emergencia y cuando todo vuelve a un estado “normal” nos olvidamos de la importancia de ser solidarios.
Y les apuesto que aunque la actual situación en Haití probablemente incrementará sus indicadores de pobreza, en un mediano plazo Haití dejará de ser un tema de conversación y perderá el “top of mind” que ha ganado.
Una causa digna de apoyar no es únicamente aquella que es urgente, tenemos que evolucionar hacia una visión en la cual descubramos que la prevención es también fundamental. Es decir, que si como continente nos hubiéramos unido para brindarle al país más pobre de América la asistencia para fortalecer su economía y la infraestructura de sus edificios más importantes (recordemos que los hospitales de la región y las oficinas de gobierno se derrumbaron por el terremoto) quizá el impacto de la tragedia hubiese sido menor.
Esa es la invitación, no apoyemos únicamente causas urgentes, la prevención y el trabajo pensado en un impacto a largo plazo también vale la pena.
Mientras tanto…
¿Qué es lo que más se necesita en Haití? Lo urgente son voluntarios que apoyen la labor humanitaria. Sin embargo, si esto no está dentro de tus posibilidades puedes llevar alguno de los siguientes artículos a las oficinas de la Cruz Roja de la ciudad donde vives:
Alimentos:
-Latas que se abran solitas
-Agua en botellas de un litro
-Barras de cereal
-Comida para bebé (tipo Gerber)
Medicamentos (las marcas son sugerencias, lo importante es el tipo de medicamento):
-Antidiarreicos (treda, lomotil)
-Antibióticos (bactrin, ciproflox)
-Antihistamínicos (avapena, virlix)
-Analgésicos (paracetamol, aspirina, dolac)
-Soluciones orales (suero vida oral, pedialite)
Material Médico
-Vendas
-Gasas
-Soluciones antisépticas (isodine, jabón quirúrgico)
-Cubrebocas
-Guantes desechables
16.12.09
Se buscan empresas sin fines de lucro
Cada vez se habla más de la empresa social, y cada quien la entiende a su modo, lo que ha generado diversas definiciones (y confusiones) de lo que es o no es una empresa social. Y curiosamente, en los últimos siete días me han preguntado en varias ocasiones ¿qué es la empresa social? y ¿cuáles son las diferencias entre una empresa social y una tradicional?Yo prefiero la definición que aporta Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz, padre del microcrédito y emprendedor social. Para él, la empresa social es aquella en la que las utilidades no van al dueño o fundador de la empresa, ni a los inversionistas, sino que se destinan a un fin social. Por contradictorio que parezca, podríamos resumirla como “una empresa sin fines de lucro”.
La idea de la empresa social se basa en la necesidad de la distribución de la riqueza, una de las mayores fallas del sistema actual.
Este tipo de organización trabaja con la misma estructura de una empresa dedicada a maximizar beneficios, como las que comúnmente conocemos; solamente que los beneficios obtenidos no son recibidos por los empresarios, sino que se destinan a la sociedad. La transferencia de riqueza se realiza a través tanto del ofrecimiento de precios más bajos, casi al costo, para que sean accesibles a los sectores más vulnerables, como del cumplimiento específico de objetivos sociales.
Por ejemplo, una empresa dedicada a la instalación de pisos de cemento en hogares rurales que aún tienen suelo de tierra. La inversión puede provenir de empresarios, fundaciones o capital de varios habitantes de la comunidad. Esa empresa debe proponerse un objetivo y comprometerse a cumplirlo, y deberá vender sus servicios a un precio que no implique más que la tasa de retorno del capital invertido y los costos generados por su distribución y mano de obra empleada. Las ganancias se verán reflejadas en la consecución del objetivo que se propuso, logrado gracias a los bajos precios y a la participación de los habitantes de la comunidad en la cadena de valor.
La primera empresa social multinacional fue iniciativa de Yunus y Franck Riboud, presidente y director general del Grupo Danone. Se trata de un proyecto en el cual ninguna de las partes obtiene utilidad, su única meta es resolver el problema social de la desnutrición infantil sin beneficiarse de ello. Lanzaron al mercado un yogurt que contiene todos los nutrientes necesarios para la salud durante la infancia. El precio del producto es muy bajo, ya que no se invirtió en la imagen del envase ni en campañas publicitarias.
La productora de lácteos fue establecida como una planta de proximidad, es decir, que se construyó cerca de la comunidad que lo consumirá, con el fin de obtener su materia prima a partir de la producción local, reducir los costos de distribución y generar empleos. Así, los costos de producción son bajos al mismo tiempo que apoya a la economía local.
Para muchos, los objetivos sociales que se ha Yunus pueden parecer distantes; sin embargo, este tipo de empresas tienen metas más realistas que los objetivos que se han propuesto muchas organizaciones multinacionales.
Es interesante que al analizar el papel de la empresa social, Yunus es muy crítico de la responsabilidad social empresarial (RSE), ya que considera que las empresas que la practican sacan a la luz sólo algunos aspectos (los que les convienen), y son muy pocas las firmas que hacen una evaluación neta de su impacto en la sociedad y el medio ambiente, y menos aún las que hacen públicos todos los resultados.
Se buscan empresas sociales mexicanas
Son varios años los que he estado involucrada en el tema, y siempre he admirado la forma en la que se celebran e impulsan a los emprendedores sociales en otros países. ¿Por qué no hacer lo mismo en México? Si conocen alguna empresa social que esté haciendo la diferencia agradeceré que me compartan el caso a letigasca@gmail.com. Celebremos a los emprendedores sociales.

