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5.9.11

Malos empleos en buenas empresas

Ya todos nos enteramos del nuevo escándalo en el mundo de la RSE: la conocida firma textil española Zara compró prendas fabricadas por inmigrantes bolivianos y peruanos sometidos a condiciones de trabajo similares a la esclavitud.

El caso fue revelado por un grupo de periodistas que acompañaron a fiscales del Ministerio de Trabajo de Brasil que liberó a 15 personas que trabajaban en condiciones degradantes en dos talleres clandestinos de Sao Paulo y que fabricaban ropa para la empresa AHA, suministradora de Zara. La controversia es clara: una empresa que reporta sus acciones de responsabilidad social y sustentabilidad, se ve involucrada en un escándalo de explotación laboral.

¿Cuál fue la respuesta de Zara? El grupo español Inditex, propietario de la marca, negó cualquier responsabilidad en las irregularidades y básicamente, le echó la culpa a su proveedor, ya que violó el Código de Conducta para Fabricantes. Sin embargo, las autoridades brasileñas consideran que a pesar de ello, la empresa Zara tiene la obligación de conocer a ciencia cierta cómo se están produciendo sus prendas.

El caso de Zara no es único en tu tipo, otras firmas de diversos sectores se han visto envueltas en escándalos similares, sin embargo, lo que hace la diferencia es la forma en la que se enfrenta el escándalo.

Por ejemplo, Apple encontró en la auditoría anual que realiza en todos sus centros de producción, que tres fábricas de componentes en Asia usaban mano de obra infantil. En este caso, la misma empresa descubrió la situación, la expuso a la opinión pública y tomó medidas estrictas con los proveedores.

La realidad, es que casi todas las grandes empresas subcontratan proveedores y es difícil corroborar que todos cumplen las normas laborales. Sin embargo, como explica Oxfam en su estudio “Moda que aprieta”, las empresas tienen la obligación de garantizar los derechos laborales en toda la cadena de valor como un primer paso para ser auténticamente empresas socialmente responsables, es decir, que la responsabilidad social empieza desde adentro, siendo responsables con quienes hacen posible que la empresa exista.

22.10.09

De vuelta a los básicos: reír

Diré primero algo que todos sabemos, y después, algo que no todos saben.

Todos sabemos que reír es bueno, reír es sano y reír es gratis. Pocos saben que Patch Adams (sí, el doctor de la película) efectivamente existió, pero en un inicio no estaba convencido del poder de la risa. Incluso, trató de suicidarse en una ocasión.

Por ello, su madre lo internó en un hospital psiquiátrico, en el cual Patch compartió habitación con Rudy, un hombre que sufría alucinaciones y tenía miedo de las ardillas (si, a las ardillas). Así que Patch tomó la decisión de que aunque estuviera en una situación tan difícil, trataría de pasarla bien y prefirió ocupar el tiempo libre jugando con Rudy. Así, descubrió que mientras jugaban el estado de Rudy mejoraba.

Años más tarde estudió medicina y fundó el Gesundheit! Institute. Además, ha demostrado el poder de la risa para mejorar la salud y la productividad laboral, ya que al reír nuestro cuerpo segrega más adrenalina, lo que potencia la creatividad y la imaginación. (Líderes de empresa, ¡atrévanse a comprobar los beneficios de la risoterapia entre los integrantes de la organización!)

Es curioso, casi diario descubro a empresas que diseñan programas de responsabilidad social impresionantemente complejos (lo que no es necesariamente malo), y dejan de lado acciones simples como procurar que quienes ahí trabajan rían un poco. Sin duda, el impacto de incrementar la risa en el lugar de trabajo sería brutal, tanto en el clima laboral, la productividad y la salud.

Por ejemplo, la risa funciona como ejercicio: con cada carcajada se ponen en marcha cerca de 400 músculos. Además, se estimula el bazo y se eliminan las toxinas. Con este movimiento el diafragma origina un masaje interno que facilita la digestión y ayuda a reducir los ácidos grasos y las sustancias tóxicas. Al reír se favorece la producción de endorfinas y encefalinas en el cerebro, neurotransmisores cuya función es combatir el dolor y crear una sensación de felicidad.

Así que para generar un cambio no hacen falta ideas complejas. Volvamos a lo básico: hay que reír más, y sobre todo, hacer reír.

Los consejos de Patch Adams
Patch Adams ahora se dedica a viajar por el mundo para llevar su mensaje y recaudar fondos para el Gesundheit! Institute. En cada país que visita brinda estos consejos:
  • Recoge la basura que encuentres en una zona de tu ciudad y vigila la zona. Cuenta lo que has hecho.
  • Sé amable con todos a todas horas. De forma exagerada.
  • Ofrece tu hombro o un masaje de pies en cualquier ambiente.
  • Manifiéstate en favor de la justicia, sin importar lo que cueste.
  • Ve una vez a la semana a una residencia de ancianos a visitarlos, como si fuesen tus amigos.
  • Apaga la tele y conviértete en alguien interesante. Actúa.
  • Considera ser tonto en público. Canta en voz alta. Lleva ropa divertida. (Por favor, busquen fotos del auténtico Patch, él sí que sigue su propio consejo)
  • Improvisa encuentros informales con vecinos, compañeros de trabajo y extraños, en los que cada uno traiga algo. Trabaja para vivir en familias ampliadas.
  • Pasa tus vacaciones en tu propia ciudad y gasta el dinero en trabajar en proyectos que ayuden a construir tu comunidad.

10.6.09

Hacer más con menos

Ayer en la noche vi en YouTube el documental Home, un largometraje de Yann Arthus-Bertrand que registra el agotamiento de las riquezas materiales y la desaparición de especies animales y vegetales.

Mi reflexión final es que dañaremos irreparablemente el planeta si en los próximos años no cambia radicalmente el estilo de vida de aquellos habitantes del planeta que tenemos la oportunidad de consumir.

El primer paso para un estilo de vida más sustentable es hacer más con menos, adoptar pequeñas acciones que no cuestan nada y en conjunto pueden generar una gran aportación. ¿Cómo cuáles?:

- Compra menos. Así podrás adquirir productos y servicios que ofrecen mayor calidad, menos impacto ambiental y respeto por los derechos humanos de los trabajadores.

- Arregla las cosas. Repara las prendas de vestir, los electrodomésticos y el automóvil en lugar de sustituirlos.

- Dona. Si ya no vas a ocupar algo puedes donarlo empleando el portal de FreeCycle que ya tiene una amplia red de usuarios en México.

- Invierte con sentido. Investiga qué sucede con el dinero que inviertes en las diversas instituciones financieras, e investiga acerca de opciones nuevas en México como el fondo verde de Monex.

- Echa raíces. Apaga la televisión y mejor lee un libro o platica con tus vecinos y amigos.

- Carpool. Ponte de acuerdo con tus compañeros de la escuela y el trabajo para transportarse juntos en automóvil.

- Apoya el comercio local. Consume aquellos productos que son elaborados cerca de la zona donde vives. Esto aplica desde alimentos hasta ropa. Entre mis tiendas favoritas está DIME (Diseño Mexicano) que comercializa objetos elaborados por jóvenes diseñadores mexicanos.

- Renta. Si tienes alguna habitación desocupada en tu casa puedes rentarla a algún estudiante.

- No te endeudes. Evita vivir con deudas y solo usa el crédito si es indispensable. No descartes la posibilidad de vivir en una casa más pequeña para evitar grandes hipotecas.

9.6.09

¿Nadar o no nadar?

Dos o tres días a la semana voy temprano a nadar. Mi principal motivación (además de la salud) es que quiero aprender surf, para lo cual debo primero aprender a sobrevivir a las olas.

Y aunque realmente disfruto mucho la clase de natación, no puedo evitar pensar en el combustible que se emplea para calentar el agua de la alberca, así como en los materiales con los que están elaborados mi traje de baño, los goggles y mi gorra.

Así que he estado investigando cómo practicar natación de una forma más amigable con el ambiente. Malas noticias: no es nada sencillo en México. ¿Por qué lo digo? Empezamos con “lo menos peor”

El agua. Para empezar, el agua se calienta en una caldera que funciona con gas. No obstante, existen opciones que aún no se implementan, como los calentadores solares de agua. Se trata de una serie de tubos que capturan la energía solar sin importar las condiciones climatológicas. Así, es posible tener agua tibia en las albercas son ocupar combustibles fósiles.

El traje de baño. Existen bikinis elaborados con fibras orgánicas, sin embargo no es buena idea practicar natación con un traje de dos pequeñas piezas. En cuanto a los trajes especiales para practicar natación, la opción más amigable es un traje de baño de Speedo, elaborado con una fibra llamada Sorona que proviene del maíz. La mala noticia: no lo venden en México.

Los goggles y las gorras: No he encontrado alguna opción sustentable. Si alguien la encuentra, ¡avísenme!

Lo que si he descubierto son iniciativas en Estados Unidos para reciclar el plástico de las gorras de látex, pero por el momento no se ha planeado nada en ese sentido en el país.

Hoy si que me he quejado, tanto que este post pudo haberse titulado: ¿por qué no elegí un deporte más amigable con el medio ambiente?

Si ustedes tienen buenas noticias respecto a cómo practicar natación en la ciudad de forma amigable con el ambiente se los agradeceré.

18.5.09

Moda sustentable, no es necesariamente una contradicción

Cuando vi unos tenis negros de Adidas Grun, la línea ecológica de la marca, me gustó tanto el diseño y el hecho de que estuvieran elaborados con productos reciclados y materiales naturales que olvidé que tengo unos tenis negros muy parecidos y casi los compro.
Justificar a ambos lados
La verdad, es que ganó esa vocecita que dice “lo más responsable es consumir sólo lo que realmente necesitas”.

El tema de la moda y la sustentabilidad ha sido bastante satanizado. Muchas veces pensamos únicamente en las maquiladoras que explotan a sus trabajadores y olvidamos las repercusiones que una compañía responsable puede tener sobre el comercio justo y la industria manufacturera en comunidades en vías de desarrollo, así como en el ecosistema.

Un excelente ejemplo nació en Holanda, donde Elsbeth Joy Nielsen, consideraba que la seda era un material textil fabuloso, sin embargo su obtención no lo era tanto: para extraer el tejido de los gusanos, éstos se ponen a hervir.

Para evitar el sufrimiento de los animales, Elsbeth Joy Nielsen recoge la seda que los gusanos dejan en el camino cuando buscan un lugar para tejer su capullo.

Otra tendencia actual, es que varias marcas de ropa han lanzado sus líneas amigables con el ambiente. Por ejemplo, Levi´s Eco, emplea en sus jeans botones de nuez de coco, tejido diluido con almidón de patata y remates en los que no ha intervenido ningún elemento metálico. Por su parte, las playeras de la línea son elaboradas con algodón ecológico cosechado por grupos rurales que no utilizan ni fertilizantes ni pesticidas para su fabricación.

Así que si de cualquier forma vamos a comprar ropa, tratemos de ejercer un consumo responsable considerando la forma en la que la prenda que usaremos fue producida.

Hay que recordar que comprar es igual que votar. ¿A qué me refiero? Al adquirir cualquier bien o servicio, el consumidor entrega dinero a una compañía, el cual es empleado para volver a empezar un nuevo ciclo de producción, aumentando a dicho ciclo, las ganancias obtenidas durante el ciclo anterior.

Consumir no es únicamente satisfacer una necesidad o un deseo individual, es también colaborar para que sean posibles todos los procesos que generan el bien o servicio consumido, seamos conscientes o no de ello.

De esta forma, las ganancias que se obtienen por nuestras decisiones de compra son usadas para fomentar prácticas que promueven la justicia social y la conservación ecológica o prácticas que dañan al medio ambiente y perpetúan condiciones laborales que van en contra de la dignidad humana. Así que la decisión, es nuestra.

6.5.09

¿Cuántos planetas son necesarios para mantener tu estilo de vida?

Hace un par de días discutí con uno de mis mejores amigos. Él aseguraba que las acciones de un individuo (en ese caso las suyas) no tenían un impacto real en el medio ambiente. Después de todo, ¿cuántos millones de habitantes hay en el planeta?

Cuando me cansé de discutir, pasamos de las suposiciones a los hechos: fuimos a la computadora más cercana, entramos a Internet y calculamos su huella ecológica. El resultado lo dejó sorprendido.

Pero, ¿qué es la huella ecológica? La huella ecológica mide el espacio de Tierra que se ocupa para generar todo los productos y servicios de una persona, así como para absorber o almacenar los residuos que genera.

Quizá ya lo has pensado. Nuestra civilización únicamente conoce un planeta habitable, del cual menos de la cuarta parte de la superficie puede ser aprovechada por los seres humanos. Si dividimos esta porción de Tierra entre el creciente número de habitantes del planeta, veríamos que a cada quien le toca 1.7 hectáreas.

Si cada persona usa el agua, los alimentos (animales y vegetales) y los combustibles que le corresponden de acuerdo a sus 1.7 hectáreas, estaríamos en el límite de la sustentabilidad.

Sin embargo, un porcentaje importante de la población emplea mucho más de lo que le corresponde. Nuestro estilo de vida no es sustentable, estamos gastando por encima de la parte de planeta que nos toca, y para compensar esos excesos estamos arriesgando los recursos que les corresponden a las generaciones futuras.

Por ejemplo, la huella ecológica de de un estadounidense es de alrededor de 10 hectáreas, de un canadiense de 7, de un italiano 3.5 y de un habitante promedio de Bangladesh es de media hectárea.

¿Quieres calcular tu huella ecológica y conocer cuántos planetas son necesarios para mantener tu estilo de vida? Para descubrirlo existen muchos sitios en Internet, entre mis favoritos están: http://www.earthday.net/footprint/ y http://footprint.wwf.org.uk/

Y muy importante, recuerda que únicamente tenemos un planeta para toda la humanidad.

15.4.09

Por qué si no te gusta lavar la ropa, es más probable que seas sustentable

Debo confesarlo, no me gusta lavar ropa. Cuando mi mamá dejo de lavar mi ropa yo no lo hacía sino hasta que ya no tenía ropa interior limpia (aunque en realidad, es mejor usar la lavadora hasta que hay suficiente ropa para una carga completa).

En fin, la necesidad me enseñó a usar la lavadora… y ahora, inclusive noto por primera ocasión los anuncios de productos de limpieza para el hogar. De hecho, ¿Ya viste en televisión el comercial del detergente que hace que tu ropa dure más tiempo “como nueva”?

Probablemente sea sólo un reflejo de nuestro bolsillo: a causa de la crisis ya no compramos ropa tan frecuentemente (aunque en realidad, así sea mejor). Por ello, las empresas suponen que ahora tenemos más dinero para comprar detergente. (claro, seguramente lo que antes gastabas en ropa, ahora lo destinas a comprar jabón….)

En realidad, hay mejores formas de hacer que la ropa dure más tiempo y no cuestan un centavo más. De hecho, estos trucos no sólo ahorran tiempo y dinero, sino que reduce el consumo de agua y energía, así como el uso de detergentes derivados del petróleo.

Estos son algunos consejos:
1. No laves tus jeans si sólo los usaste una vez. En realidad, conozco pocas personas que lo hagan.
2. Si acabas de usar tu sweater o sudadera, en lugar de ponerlos en la canasta de la ropa sucia, cuélgala por un par de horas en un lugar donde pueda respirar.
3. Cuando laves la ropa, emplea agua fría. El agua caliente debilita las fibras y le roba color a la ropa.
4. Evita los detergentes que contengan cloro, ya hay opciones que dejan la ropa blanca y no son tan agresivos con el medio ambiente.
5. Evita usar la secadora. Además de que consume grandes cantidades de gas y energía eléctrica, el sol mata las bacterias en la ropa.
6. Recuerda reusar de forma creativa las prendas que ya estén muy desgastadas. Puedes encontrar algunas ideas aquí y aquí.

¿Alguna otra idea?

14.4.09

El arte del reuso

Antes de que estuviera tan involucrada en el tema del reuso, ya lo practicaba: cortaba y cosía mi ropa para transformarla en algo diferente, por lo general, el resultado final no era muy bueno.

Por ello, debo aceptar que existimos novatos del reuso y artistas del rehuso. Por ejemplo, cuando vi esta enorme lámpara de techo de Sarah Turner me quedé impactada.

Fue diseñada para una empresa llamada Light Projects in London, y está elaborada con 30 envases de Coca-Cola. Las botellas fueron recogidas, lavadas y tratadas, para después transformarlas en objetos decorativos. Así, Sarah creó toda una colección de botellas de plástico que transforma en impresionantes lámparas.

Éste y otros objetos de diseño realizados a partir de materiales reciclados, actualmente participan en un concurso en el Ideal Home Show London.

La lámpara de Sarah Turner compite contra otros 25 diseños para el título del Producto del Año, así que si te gusta este ejemplo innovador de diseño vota por Sarah aquí.

Yo me reto, ¿tú te retas a reusar?

Decidí plantearme un reto. Todo inició ya que desde hace tiempo, casi a diario leo o escucho algo referente la regla de las tres R (reducir, reusar y reciclar los deshechos).

Sin embargo, pocas veces pienso en cuál de las tres es la mejor opción. Desde luego, reducir es lo ideal (no hay mejor residuo que el que no se genera). Por otro lado, siempre se debe dar preferencia al reuso sobre el reciclaje, ya que para el primero se no requiere energía adicional y además reduce la necesidad de comprar objetos nuevos.

¿Cómo vivir de forma sustentable sin que sea demasiado complicado? Volvamos al reto. La meta es utilizar los objetos tanto tiempo como sea posible, para la mayor cantidad de usos diferentes como sea posible, o que éstos los empleen tantas personas como sea posible, antes de que tengan que ser reciclados o desechados.

Quizá la principal dificultad y oportunidad, es que a veces es imposible seguir empleando los artículos de la misma forma que se han utilizado porque están demasiado desgastados para ese fin, pero a menudo, adaptándolos un poco, se pueden encontrar un nuevo propósito.

Así que después de pensar en estrategias simples para poder cumplir mi reto (que en realidad no me parece un desafío imposible), obtuve estas ideas que todos podemos seguir:

- Ropa: Si alguna prenda se desgastó a tal punto que ya no la usamos, podemos emplear esa tela para hacer manualidades. Si eres como yo, y no tienes mucho tiempo libre para hacer manualidades o simplemente no te gusta la idea de recordar lo que hacías en el kinder, corta la prenda para crear trapos para limpiar.
- Bolsas de plástico. Aunque en realidad lo mejor es evitar que nos obsequien bolsas de plástico en los comercios, si éstas llegan a nuestras manos, siempre las podemos emplear para colocar la basura.
- Bolsas y envolturas de regalo. Mi pretexto para no envolver los regalos, es que así se evita de forma muy sencilla generar más basura. Ahora bien, si recibimos algún obsequio con envoltura, podemos hacerle como las abuelas: desenvolverlo con mucho cuidado para evitar que se arrugue y volverlo a usar de nuevo (es como el roperazo, pero con las envolturas).
- Envases de vidrio. Con ellos también podemos hacer manualidades, o simplemente, colocar en su interior clavos y tornillos, o restos de comida para guardarlos dentro del refrigerador. Funcionan casi igual que los recipientes de plástico, con la diferencia de que el vidrio es un material más amigable con el ambiente.
- Papel. Un buen inicio es colocar el papel utilizado sólo por un lado en la impresora para imprimir borradores o escribir notas (una alternativa a los post-its).

Y recordemos: el mejor desecho es el que no se genera.